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Muchos generales y poca tropa

Al equipo de campaña del priísta José Antonio Meade, están llegando muchos generales, principalmente del PAN, que tienen enardecida a la tropa tricolor que, lo que menos quiere, es aparecer entre la bufalada y los monstruosos acarreos priístas.

“José Antonio Meade representa los más caros anhelos del panismo”, diría el general que coordina a los coordinadores que, disque coordinan, la campaña de José Antonio Meade, Javier Lozano, cuyas declaraciones cayeron entre los priístas ortodoxos como una patada de mula, pues, en voz baja, reniegan que un supuesto candidato ciudadano esté más identificado con la derecha empresarial, que con los socialdemócratas y el pueblo pobre. A veces, los priístas olvidan a quién, realmente, sirven los gobernantes.

Pero también la tropa priísta, reniega de Alejandra Sota Mirafuentes que cobró, en el régimen del borrachín Felipe Calderón, como vocera de la Presidencia de la República. Esa detestable mujer acumuló 57 periodistas incómodos en una lista negra y, en varios casos uso todas sus influencias, principalmente por la vía del chantaje de retirar publicidad a medios de comunicación, para hacer que corrieran a esos comunicadores incómodos para el calderonato.

La tropa priísta, recuerda que esa generala, fue exhibida vergonzosamente en el plano internacional cuando, en Harvard, no pudo acreditar sus estudios de licenciatura para cursar una maestría, y tuvo que regresar sigilosamente a México. Hoy está como mueve atoles en el equipo de José Antonio Meade.

La tropa priísta está furiosa, porque a esos generales les han ofrecido, de entrada, diputaciones, senadurías plurinominales o huesos, en el gabinete del meadero, mientras que “nosotros, que nos hemos partido el lomo haciendo talacha, nos tienen relegados y sin ofrecimiento alguno, pero eso sí, nos piden unidad y cerrar filas en torno a los generales”. Dicen quienes, en el pasado reciente, fueron piedras angulares en los triunfos priístas.

Algo está mal en el equipo de José Antonio Meade. Hace 3 semanas, este átomo de la comunicación le envió, mediante su secretario particular, Antonio Rojas Navarete, una carta al candidato priísta, pero hasta hoy, ninguno de los generales, incluyendo a quien proponía “ler” en lugar de “leer”, Aurelio Nuño, se ha dignado en contestar el teléfono o responder la misiva.

Ha trascendido que los generales están hechos bolas y no entienden la dinámica de anteriores campañas presidenciales. Y, tan están hechos bolas, que, ninguno de ellos, incluyendo al jerarca nacional del PRI, Enrique Ochoa Reza, le han podido encontrar la cuadratura al círculo, al encontronazo entre el PRI y el corrupto Partido Verde en Chiapas, Estado de México y otras dos entidades más, en las que la alianza está a punto de fracasar, lo cual sería un severo revés político para José Antonio Meade, toda vez que, el Estado de México, es, junto con la Ciudad de México, una de las entidades que mayor número de votos le aportaría a Pepe Meade, y Chiapas es la octava reserva de votos para el tricolor, que está terco en imponer a un candidato sin arrastre, mientras que los verdes arrasarían con Luis Armando Melgar Bravo.

Esa crisis entre el PRI y su rémora del Partido Verde en Chiapas y Estado de México, amenaza con descarrilar a la otrora locomotora de la revolución porque el MORENA del Peje, avanza como un torbellino.

Los Verdes en el Edo Mex. Se quejan de que el gobernador priísta Alfredo del Mazo, les pintó un violín y no les cumplió rebanadas del pastel pactadas durante la campaña electoral. Esa traición, advierten, se la cobrarán cara, a del Mazo y a Pepe Meade.

Así que, si el gallo priísta a la grande no pone orden entre los generales, la poca tropa haría peligrar su llegada a la silla presidencial.

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