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Un comienzo exitoso (2da parte)

Cualquier comienzo nos dice mucho acerca del curso y del final. El sueño es tan importante como la planeación, la planeación tan importante como la acción, y en toda planeación se deben prever las contingencias que pudieran surgir. No es la idea tener todo bajo control, sino que todo lo que está bajo nuestro control, sea hecho en tiempo y forma.

La edición anterior hablamos acerca de dos áreas fundamentales: la espiritual y la personal. Si no tomamos en cuenta esas áreas, como podríamos tener un buen año sin ser nosotros mismos el punto de referencia?

No estamos aquí para cumplir los sueños ajenos, nacimos como con un sello, originales, con sueños propios, y cada sueño es legítimo en tanto es constructivo. Cada persona tiene un propósito divino y para cumplirlo se nos han dado habilidades innatas que están íntimamente relacionadas a aquello que nos gusta y se nos facilita.

La alegría, es una brújula de nuestros sueños, pero déjame decirte que hay alegría artificial y alegría genuina. La intuición nos va enseñando cual es la alegría genuina y cual la artificial. La intuición es una conexión con el Espíritu Santo (si gustas llamarlo así: con tu yo superior).

La intuición es aquel conocimiento que tenemos y sabemos sin haber estudiado, sin haber experimentado, no sabemos cómo lo sabemos pero si sabemos que lo tenemos, y somos capaces de bien usarlo aunque sea la primera vez que lo hacemos.

Entre más seguimos nuestro propósito, más intuición <<despierta>> por así llamarlo. Si hoy por hoy eres infeliz o insatisfecho en un trabajo o en una relación, es porque probablemente tu llamado es a otra cosa. Plantéatelo. Ponte metas y objetivos  para este año.

Si como a la mayoría la cuestión económica te provoca estrés, haz un balance de tus ingresos y tus  gastos, y si no hay manera de bajar tus gastos, o quieres aumentar tus ingresos por algún lujo o necesidad, observa de qué manera puedes tener un ingreso extra.

Hay tantas maneras de hacerlo actualmente, desde el comercio electrónico, el tradicional, el network marketing, alguna habilidad que tengas, algo que sepas  hacer, desde dibujar, hasta bailar, hacer tandas, hay tantas cosas que podrían servir. No todo te tiene que gustar, podría ser algo temporal,  puedes observarlo como un puente hacia otra meta u objetivo.

Otra vez surgen las palabras meta y objetivo. Puedes proponerte este año mejorar tu relación con tu hijos, con tu pareja, con tu familia de origen. Todo esto es inversión a corto, mediano y largo plazo. Invertir en una relación básica nunca será dinero tirado a la basura. La recreación es también salud, solo hay que equilibrar en no gastar lo que no tenemos.

Incluso en el trabajo debes de plantearte retos, ya sean estos cuantitativos o cualitativos. Los números no siempre representan la calidad, así es que debes de ser muy cuidadoso en brindar un servicio de mayor calidad cada vez. Sé un profesional en lo que haces, en tu servicio, en tu oficio, en tu haber diario.

Te decía la edición pasada: el límite es el cielo. No te creas producto terminado. Observa detenidamente, que hasta de las piedras puedes aprender. Cada día puedes comenzar donde terminaste el día anterior, ser mejor 1% cada vez, como en un continuo anual, y al llegar al fin de año, sepas que eres 365% mejor, y solo hay que dar, un paso a la vez.

Como siempre, deseándote una excelente semana, de corazón. Tu amiga, psicóloga Remedios Martínez.

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