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Sobre la lealtad

La palabra lealtad proviene del latín legalis y significa cumplir con las leyes de la fidelidad y el honor, operacionalmente les comparto que lealtad tiene que ver también con integridad, pues cuando expresamos con palabras algo, tenemos que sostenerlo con actos, cuando enunciamos públicamente, sostenerlo en privado, y tener la misma postura aun  cuando las condiciones cambian.

La lealtad es un concepto que en la practica la mayoría conocemos, y en algún momento, desconocemos, y que en otro momento, es necesario romper, cuando hablamos de lealtades tóxicas.

Cuando hablamos de lealtad no hablamos solo de un concepto o un solo significado. No es la lealtad, son las lealtades, que en determinado momento se materializa en una persona, misma que por sus prácticas, es considerada leal.

La lealtad es interna, pero también externa. La lealtad fundamental debiera ser con nosotros mismos. Antes de comprometernos con algo del exterior, tenemos que responsabilizarnos de nuestro bienestar y crecimiento, para poder ser leales conscientemente. Y es que biológicamente no estamos diseñados para este concepto, sino para sobrevivir, para salvar nuestro propio pellejo.

La lealtad es propio de las funciones corticales superiores, es el mantenimiento de un compromiso previamente establecido,  de disposición, de un acto consciente, plenamente voluntario. La lealtad es el resultado de varios procesos: confianza, amistad, respeto, admiración. Es seguir aunque algo no te guste.

Si existe algo que necesitamos hoy en día es de la lealtad. Las familias lo necesitan, las instituciones, la sociedad la necesita. El antónimo más fuerte de la lealtad es la traición. Sobre todo cuando tenemos un acuerdo previamente establecido y una de las partes decide en secreto, cambiar de opinión o de opción.

La lealtad abarca en un principio el nivel cognitivo, pero pasa al nivel afectivo y por supuesto, al conductual. Es en este último donde se observa la deslealtad. Algo cambió,  pero no fue de momento, la deslealtad es un proceso, que empezó con una idea pequeña y se dejó crecer.

Es deslealtad cuando no informamos a la otra parte de que hemos decidido romper el acuerdo previamente establecido. Para ser leales necesitamos ser íntegros, honestos y conscientes.  En busca de la lealtad, se arriesga la comodidad, la seguridad y lo más valioso que tenemos: nuestro tiempo para ofrecer.

¿Es bueno ser leal? Eso depende del tipo de lealtad de la que hablamos. No es bueno ser leal cuando hablamos de serlo a una adicción. Es necesario identificar las lealtades toxicas. En términos generales puedo decirte que una lealtad tóxica es la que te resta  en tu vida: desarrollo, alegría, servicio, salud, libertad, bienestar.

¿Sirve de algo ser leal? Definitivamente si, ser leal a algo o alguien fomenta en el individuo el sentimiento de pertenencia, forma su identidad con base en determinada ideología, y mientras no sea una lealtad tóxica, inspira a ser mejor para el círculo del que se siente parte.

La lealtad es un concepto base, que nos ayuda a conformar nuestro sistema de creencias, de acuerdo a grandes bloques o áreas temáticas. ¿A que le eres leal? Eso te dirá como piensas del mundo y como te mueves en él.

Espero que esta columna te inspire a ser leal, te espero la próxima semana, con otro tema que te aproxime al conocimiento humano. Te deseo semana de éxitos, amistosamente, psicóloga Remedios Martínez.

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