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DE PE A PA

AMN.-“Con Meade, México tiene claridad y rumbo”. Es como Plutarco Elías Calles. Con esa carretada de lambiscones elogios, el aprendiz de canciller, Luis Videgaray, uña y mugre de Peña Nieto, destapó anticipadamente a su dios, el secretario de hacienda José Antonio Meade, como el virtual candidato del PRI a la presidencia de la república.
Ante, casi 100 diplomáticos acreditados en México, Luis Videgaray bañó en oro, plata y bronce, al titular de las finanzas públicas equiparándolo con el fundador del PRI, Plutarco Elías Calles, y se siguió de filo diciendo que tiene talento, preparación, trayectoria, inteligencia notable, disciplina, patriotismo, visión de Estado, liderazgo, experiencia, valores, integridad y amor por México. Ese es el Dios del canciller Videgaray y seguramente será, también, el Dios del Dios de Los Pinos. Ante ello, José Antonio Meade tendrá que darle una lanota y un huesote en caso de que se confirme su destape a cargo del dedo sagrado de Los Pinos.
¿Meade un símil de Plutarco Elías Calles, sólo porque fue 4 veces secretario de Estado?
Se trata de una visión miope y leguleyadel lambiscón Luis Videgaray. No hay ninguna comparación entre el General Plutarco Elías Calles y el señor Meade.
Calles, fue un hombre de Estado, virtud de la que carece el actual titular de las finanzas nacionales, a quien sólo se le reconocen los gasolinazos y una maldita macroeconomía que favorece a los poderosos mesías del capitalismo salvaje. El fundador del PRI fue un hombre visionario que, al fundar el PNR, abuelo del tricolor, hizo, junto con otros revolucionarios, que México transitara, de la barbarie y el caos, escenario que dejó la revolución, al México de las instituciones. El PNR, nació con 4 facciones políticas: la callista, la obregonista, la carranzista y la socialista. Calles y demás fundadores de ese partido, se rotarían, de manera pacífica y sin arrebatos de las pistolas o por la ley de la bala, la silla presidencial cada 4 y, después, cada 6 años, a partir de 1934. Calles fue un caudillo, cuya visión de Estado le dio a México 7 décadas de paz social, pero, sobre todo, fue un hombre de Estado. ¿Cuáles son los hombres de Estado? El pensador ecuatoriano Rodrigo Borja, definía que, los hombres de Estado “son aquellos que piensan en las futuras generaciones y no en las próximas elecciones”, como hoy ocurre.
Al General Calles, otro lambiscón llamado Melchor Ortega, diputado federal por Michoacán, lo calificaría como “El jefe máximo de la Revolución Mexicana”, cuando que, Calles, ni siquiera había empuñado un 30/30, y menos se había batido en algún frente de batalla durante la revolufia.
Ocurrió que, en la hacienda del General Calles, en Texcoco, se celebró una amenizada comelitona, y después de los postres y los salucitas, llegarían los elogios y las lambisconerías.
El sonorense Calles, agradeció a Gonzalo N. Santos, el folklórico alazán tostao, haber llevado hasta su hacienda a diputados y senadores, diciendo que “Ese líder es el alma de las cámaras de diputados y senadores”.
Cuando Calles pronunciaba semejante muletazo, presuroso se levantó de su asiento Melchor Ortega, gritando, voz en cuello, que “… Y usted, mi General, es el jefe máximo de la Revolución Mexicana”. Esa histórica lambisconería le valdría al diputado michoacano, que Calles lo hiciera gobernador, pero del Estado de Guanajuato.
¿Cuál será el premio que José Antonio Meade le dará a Luis Videgaray por tan arrastrada lambisconería?

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