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Foto: Archivo.

Izúcar, paso de centroamericanos

Su sueño, ahora ya no es llegar a la Unión American, sino al estado de Sonora.

IZÚCAR DE MATAMOROS, Pue.- Su deseo no es llegar a Estados Unidos, como aspiran muchos indocumentados, su tan ansiado anhelo es llegar a la ciudad sonorense de Nogales, donde si la suerte le favorece, con el apoyo de sus amigos, el objetivo es emplearse u ocuparse en la rama de la construcción.

Lleva un mes que salió de Honduras

Don Samuel de 55 años de edad, dice que desde hace un mes salió de su natal ciudad de Tegucigalpa, la capital del país centroamericano de Honduras, su deseo es quedarse en México, donde a diferencia de su país, las condiciones son “un poco mejor para más o menos salir adelante”.

Desde finales del mes de abril de 2017, salió de su natal ciudad hondureña, donde la pobreza y marginación está presente, principalmente en los sectores más desprotegidos por el gobierno tanto del país como del municipio, donde y desde su punto de vista, es difícil progresar o salir adelante.

Con apenas una pequeña bolsa, donde lleva sus sueños y esperanzas, dos mudas de ropa, don Samuel explicó sobre su estancia de cuatro días pero también su llegada a Izúcar de Matamoros, porque gente del estado de Chiapas le dijo que la ruta más idónea para llegar a Sonora, era cruzando Oaxaca y Puebla.

El objetivo

Cuando cruzó la frontera de Guatemala con México, es que ante la falta de dinero para costearse un boleto de autobús, era viajar a bordo del tren conocido como “la bestia”, pero por la explicación que le dieron, pensó que era más conveniente la ruta señalada lo cual no fue así.

Llegó a Izúcar a pernoctar unos días

Durante los días que estuvo en Izúcar de Matamoros, ocupó su tiempo en elaborar artesanías conocidas como lámparas, también porta lapiceros o porta flores, con precio por pieza de diez pesos, que para la gente es una novedad y le fueron comprados en la plaza principal donde los ofrecía y que realizaba a la vista de la gente.

Con tijeras y con sus manos hábiles se dedicaba a transformar las latas de refresco o cerveza en las artesanías mencionadas, pero mientras dedicaba su tiempo a esta actividad que desempeñaba en su natal Tegucigalpa; su amigo y acompañante, se dedicaba a la recolección de latas que fueron tiradas por la gente después de consumir la bebida que contenía el envase.

El dinero que obtenía de la venta, lo ocupó para la compra de alimento y bebida, pagar el sanitario, en cuanto al descanso, este lo realizaba en las instalaciones de la presidencia municipal de Izúcar de Matamoros, donde “nos dieron permiso”.

Se le preguntó a don Samuel si ha tenido comunicación con sus familiares, la respuesta fue positiva, “no quiero que estén con preocupación pero sí están al pendiente de mi persona, saben dónde me encuentro y también con quien he hecho amistad en esta aventura”.

En la entrevista que brevemente concedió, expuso que solamente en el municipio tabasqueño de Tenosique, fue sorprendido por “los maras”, que le quitaron el poco dinero que llevaba, “gracias a Dios, no me pasó nada grave y dejaron que continuara con mi camino”, comentó.

Cayó de la bestia

Para su acompañante, que dijo llamarse Lauro, procedente de “El brinco”, ubicado en la frontera de México con Guatemala, en el sur del estado de Chiapas, su historia es diferente, con un idioma difícil de entender y con explicación contradictoria, primero dijo que venía de Comitán y después de Arriaga.

Él cayó de manera accidental del tren conocido como “La Bestia”, su objetivo es también llegar a la frontera norte de México con Estados Unidos, “cual sea, yo quiero trabajar en la construcción donde se gane un poco más que en Chiapas, donde hasta para comprar un kilo de azúcar, el dinero no alcanza y no se gana bien”.

Por falta de papeles, nadie le da atención médica

Por la falta de papeles, dice que no ha sido atendido ni recibido atención médica, presenta una fractura en el hombro izquierdo y también en uno de los dedos del mismo costado, cuando realiza algún movimiento, es cuando los dolores se aparecen y son mitigados con una venda que le coloca don Samuel.

Lauro, que ha sido confundido con migrantes centroamericanos, señaló que en ocasiones optan por cambiarse de nombre para despistar a integrantes de migración, que para él, también son un problema, durante su travesía compartida con don Samuel, hasta el día de hoy, no los han tenido ni tampoco experimentado.

La zona de la mixteca oaxaqueña y poblana, durante el año 2016 y 2017, han servido de paso de hombres, mujeres y niños, procedentes de países como El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Honduras, de esta última nación, se ha observado la presencia de mujeres y hombres jóvenes que piden dinero para continuar con su viaje al norte de México.

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