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Puros y hocicones

“No a todos les queda el puro, nomás a los hocicones”, eso reza una máxima del refranero popular, y le queda que ni mandado a hacer al hocicón Donald Trump, quien tendrá que fumar puro porque no podrá construir el muro.

Pero ¿por qué no podrá construir el muro o muralla? ¿Se trata de un cuento chino o una de vaqueros?

Mis tres radioescuchas y lectores están tronándose los dedos porque se preguntan, y con sobrada razón, de dónde vamos los mexicanos a sacar para construir el muro. Mi modesta opinión es que, como decía el Chapulín Colorado, “que no panda el cúnico”.

A Trump le queda el puro, pero no el muro. Fue puro choro electoral para recordarles a los wasp, es decir, a los aldeanos nacionalistas blancos, que poseen el ADN hitleriano y que se creen la raza más pura del Universo, que estaban bordados en oro y hechos a mano, para que votaran por él.

Sí, les hizo sentir a esos racistas, xenófobos y conservadores aldeanos blancos protestantes que EEUU sería otra vez una nación de hombres blancos, echando de sus tierras a musulmanes, mexicanos y latinos, y para que no fuesen molestados ni con el pétalo de una rosa levantaría un muro a lo largo de los tres mil kilómetros en la frontera con México, pagado con las remesas de nuestros connacionales.

¿Quiénes levantarían ese muro, los mexicanos, los negros norteamericanos, el Ejército o los esclavos del Tío Sam? ¿Quién?

Veamos. En primer lugar, Trump mintió como todo un hocicón. Recordaré que hasta Vicente Fox les demostró a esos pecosos gringos la importancia de la mano de obra mexicana, pues dijo que “los mexicanos hacen en EEUU los trabajos que ni siquiera los negros quieren hacer”. Eso lo dice todo.

En segundo lugar, los gringos no tienen mano de obra propia y calificada, son puros catrincitos perjumados. Y en tercer lugar, Trump es un hocicón, porque para construir esa muralla china se llevaría muchísimos años, y solamente estará cuatro años, si es que antes no ocurre algo macabro.

Apuesto doble contra sencillo de que no habrá muro  ni muralla.

¿De qué sería su muralla, de hierro, bloques de concreto con piedra al estilo de la Muralla China, un muro de tablitas, de alambre, de vidrios de botella de refresco, de papel? ¿O sería un muro imaginario?

Además el muro ya lo hay en más de mil kilómetros entre el Paso Texas y la Baja California.

Recordaré también que los chinos para edificar la Muralla China con más de 21 mil kilómetros, de los cuales quedan en pie cerca de 9 mil kilómetros, se tardaron más de 500 años.

En dicha muralla, que se ve desde la Luna y que forma parte de las Siete Maravillas del Mundo, se utilizaron cientos de miles de esclavos que fueron capaces de hacerla con más de siete metros de altura y cinco metros de ancho para que libremente pudieran circular sobre ella los ejércitos de las dinastías chinas.

¿Para qué demonios le servirá a Trump un muro en la era nuclear?

En verdad que se trata de una hocicona promesa electoral, y como sólo a los hocicones les queda el puro, pues Donald Trump debería pedirle a Raúl Castro que de Cuba le mande una buena dotación de habaneros y que se siente pacientemente a imaginar su hocicón muro.

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