Inicio / CULTURA / La fiesta de los “Perros de Agua” en Ahuehuetzingo, Chietla

La fiesta de los “Perros de Agua” en Ahuehuetzingo, Chietla

IZÚCAR DE MATAMOROS, Pue.- Entre rezos y cantos, cohetes, música de viento y la algarabía de todo el pueblo de Ahuehuetzingo se llevó  a cabo como cada año “La fiesta de los perros de Agua”. Y no es para menos, porque como mencionamos, la llegada de las lluvias hace que los miembros de la Unidad de Riego de los Pequeños Propietarios de Ahuehuetzingo se unan para llevar a cabo la limpieza de sus canales, con la finalidad de que este vital liquido llegue  hasta sus  campos y huertas, por lo que en esta ocasión le toco presidir esta Unidad al Ing. Juan Ortiz Camacho, siendo su Secretario Miguel Ángel Crespo Mendoza y como tesorero el Profr. Juan Carlos Mendoza Enríquez.

El ritual de los Perros de Agua.

Esta fiesta que podríamos llamar peculiar y muy diferente a todas las demás,  es sin lugar a dudas  única en su género, la que se vive en Ahuehuetzingo, junta auxiliar de Chietla y que se localiza a tan solo  40 minutos de Izúcar de  Matamoros sobre la Carretera Matamoros – Atencingo – Axochiapan y nos referimos a LA FIESTA DE LOS PERROS DE AGUA, la cual  se realizó este  domingo 26 de junio, en donde “los perros de agua” partieron de Ahuehuetzingo aproximadamente a las 10 de la mañana hacia Atencingo, en donde a la altura del “puente pelón”  y al ritmo de la banda de viento “La Laguna” de San Nicolás Tenexcalco, iniciaron el ritual en el río Nexapa, introduciéndose a la acequia que distribuye el agua hacia Ahuehuetzingo, danzando en círculos y aventando flores, aguardiente y tabaco como una ofrenda y comandados por “el perro mayor”, quien en esta ocasión fue Don Modesto Ruiz Rivera, quien por muchos años ha participado en esta singular tradición.

Ofrecen oraciones a Dios y a la Virgen María, y al finalizar   salen del río y como ya es costumbre recorren tan solo algunas calles de Atencingo para saludar a la gente y  de broma mojarlos con agua que vecinos han colocado previamente en recipientes, para luego introducirse una vez más en el canal mayor y van recorriendo “la acequia”, llegando  aproximadamente a las dos de la tarde al pueblo de Ahuehuetzingo.

PERROS-DE-AGUA-EN-COMPUERTA-ATENCINGODescripción del atuendo de Los Perros de Agua.

Pero que mejor que antes de continuar  describiendo esta Fiesta, sea mejor con las palabras del Profr. Fernando Mendoza Enríquez  quien preocupado por dar a conocer las Fiestas, tradiciones y Costumbres de Ahuehuetzingo nos comparta los siguientes datos: “Al momento de su aparición son impresionantes, su aspecto es desconcertante y reunidos en grupo provocan cierto temor.

Se visten con una falda muy “sui géneris”, confeccionada con hojas secas de la planta de plátano (que los lugareños llaman “espumilla”), una especie de falda hawaiana y desde la cabeza hasta la cintura , se cubren con un cono que elaboran con ramas de sauce (que le denominan corona). Dan la impresión de ser unas chozas andantes o unos  espantapájaros muy raros, que al moverse impactan al más ecuánime”.

Así, ya con esta descripción, podemos ahora remontarnos a los orígenes de esta ceremonia  única que año con año Ahuehuetzingo festeja, en donde cada año antes que las lluvias lleguen, los agricultores de ese lugar, organizados por sus autoridades, se dan a la tarea de limpiar juntos con el pueblo, todo el sistema de riego: el canal principal, las tomas de agua, las atarjeas, las acequias, “los apancles” y todos los pequeños ramales que llegan y abarcan la superficie cultivada de sus tierras.

PERRO-MAYOR-DON-MODESTO-RUIZ-RIVERAEsta limpieza no solo se hace en los campos y parcelas de cultivo, sino también en las acequias que cruzan el pueblo, para regar los huertos y solares familiares. El agua que riega las tierras de esta comunidad proviene de una presa del Río Nexapa  ubicada a  5 km al norte en el pueblo de Atencingo. Para realizar este desazolve, en el mes de mayo de cada  año, el Juez de Aguas cierra las compuertas de la presa del Río Nexapa y durante un mes, el pueblo permanece completamente seco.

El origen de Los Peros de Agua.

En lo que respecta al origen de “los perros de agua”, cuentan los ancianos  del pueblo de Ahuehuetzingo que cuando William Jenkins se hizo dueño  de las tierras de la Hacienda de Atencingo, utilizó varias estrategias de presión sobre los pueblos circunvecinos con el fin de obligarlos a que cultivaran  exclusivamente caña de azúcar en la región y  así poder consolidar su gran proyecto, el complejo agroindustrial conocido hoy en día como El Ingenio Azucarero de Atencingo S.A.

El propósito lo logró con algunas comunidades aledañas, menos con el pueblo de Ahuehuetzingo,  ya que   sus tierras siempre fueron y siguen siendo de propiedad privada y muy codiciadas por su fertilidad.

Al no poder convencerlos por las buenas, se inclinó por las  malas, mandando a cerrar la compuerta de la presa del río Nexapa a través de su administrador  Manuel Pérez.

Los afectados acudieron con el hacendado para dialogar y pedirle que se desistiera de esta arbitrariedad cometida. Su respuesta fue rotunda solo que se comprometieran al cultivo permanente de caña de azúcar les daría el agua. Como la mayoría se negó a acatar semejante imposición, el problema se agravó. Ante  esto, no faltó alguien que propusiera  una  solución,  que algunos hombres voluntarios  y valientes se disfrazaran  con la vestimenta más rara y exótica , para que camuflajeados, por la noche acudieran  a abrir la compuerta del Río Nexapa y echar el agua.

Y efectivamente esa rara vestimenta  confeccionada de hojas secas de plátano y ramas de sauce se confundían con el medio ambiente.

Según la tradición oral este hecho dio origen a LOS PERROS DE AGUA, pero el pleito no terminó aquí, ya que fue una larga y penosa lucha por el agua; los perros de agua lo conseguirían  por la noche y el hacendado la cortaba por el día.

Así pasó un buen tiempo, hasta que un día los Ahuehuetzinguenses recibieron extrañados el comunicado de parte del hacendado que el agua la tendrían permanentemente  sin ninguna condición.

EN-PROCESION-LA-VIRGEN-DE-LA-ASUNCIONLa Leyenda de la aparición de Virgen de la Asunción y de la Soledad a Jenkins.

Cuentan finalmente los ancianos del pueblo que dos damas vestidas elegantemente se presentaron ante Jenkins para abogar por el pueblo de Ahuehuetzingo y le dijeron que ellas se encargarían de pagarle  este favor y que pasara él personalmente a cobrarles en su casa; cual va siendo su sorpresa que al pasar a la dirección indicada era  el templo  de la Virgen de Santa María de la Asunción en Ahuehuetzingo, y ahí estaban efectivamente aquellas dos damas que se le había aparecido eran la Virgen de la Asunción y la Virgen de la Soledad, patronas que abogaron para que sus hijos tuvieran agua;  por lo que  el hacendado cada vez que podía visitaba su templo.

Así es como pasamos a la esencia verdadera de esta Fiesta, ya que  desde que el agua es cortada y todo el tiempo que se llevan limpiando los canales, “el juez de aguas” prepara la festividad de “los perros de agua”, con sus colabora-dores recorren la población pidiendo el apoyo económico de todos los propietarios de terrenos de riego  o de predios urbanos y rústicos.

Una vez  limpio todo el sistema de riego, en una  fecha determinada,   “el juez de aguas” abrirá las compuertas del rio Nexapa, por lo que  jóvenes voluntarios se visten de “perros de agua” y junto con la banda de música se dirigen a la compuerta de la presa.

Ya estando ahí “los perros de agua” se introducen al rio y forman un círculo, rodeando “al perro de agua mayor” quien porta una cruz de madera y flores.

Acompañados por la banda dominguera quien ejecuta una pieza de música sacra, mientras  “los perros de agua” giran alrededor de la cruz emitiendo sonidos de alegría y arrojando flores al centro.

Por su parte las autoridades del Agua levantan la compuerta, mientras “los perros de agua” siguen con su ceremonia. A las primeras corrientes del agua, “el juez de aguas”  arroja flores tabaco y aguardiente. Los ancianos dicen que esto es para que la temporada sea benigna y abundantes las cosechas.

Una vez terminada esta pequeña ceremonia, las Autoridades del Agua se retiran y “los perros de agua” se van siguiendo todo el canal principal  para  ir retirando la basura que arrastra el agua a su paso y  que se acumula en las tomas  del mismo canal.

La Fiesta en Ahuehuetzingo: La mojada y la enlodada.

Todo el proceso aquí descrito se lleva a cabo partir del mediodía, de tal manera que entre las 1 y las 2 de la tarde, “los perros de agua” y el vital líquido arriban  al pueblo. Ya  para esta hora, gran parte de la población los  espera en  la entrada al Norte de la comunidad, acompañados de la Imagen de la Virgen de la Asunción  y la banda dominguera; así que entre cohetones y la algarabía desbordada se inicia la verdadera esencia de esta celebración: La Mojada y la Enlodada que “los perros de agua” les propinan a quienes se cruzan a su paso y sobre  todo a “los chamacos” que los torean. Son unas verdaderas corretizas, entre “la chamacada” y “los perros de agua”, quienes con botes y bacinicas viejas o cualquier otro recipiente que el agua arrastra le dan un baño a todo el mundo.

El escenario de todo este fandango son las calles del pueblo, en donde finalmente se ramifica el canal de riego; así que después de las corretizas, las toreadas y la enlodada “los perros de agua” se concentran en Zócalo del Pueblo.

Ahí  al ritmo de una danza ejecutada por la banda “La Laguna” de San Nicolás Tenexcalco,  “los perros de agua”  culminan su festividad bailando  de alegría y regocijo, porque el pueblo de Ahuehuetzingo recobró la vida.

Una vez concluida la danza de los Perros de Agua, todo el grupo se encamina hacia el río Nexapa para darse el chapuzón y quitarse las impurezas del  agua  sucia que los acompañó.

Posteriormente el Auditorio Municipal,  es sede de  una gran comida  que él les ofrece a todos los involucrados en la Fiesta de los Perros de Agua en donde invitan a todo el pueblo y visitantes a  compartir los sagrados alimentos, disfrutando de una deliciosa barbacoa de ternera, arroz, salsa,  y chicharrón.

De esta manera culmina esta   peculiar tradición, que cada año, celebran los ahuehuetzinguences, agradeciendo antes que nada la invitación que nos hiciera  la Mesa Directiva de la Unidad de  Riego de pequeños propietarios de Ahuehuetzingo, así como un especial reconocimiento  a quien durante muchos años ha demostrado su pasión a las costumbres y tradiciones de su Pueblo… a mi amigo Orlando Silva  Omaña, quien  contagia a los jóvenes y adultos para seguir conservando e incrementando en los niños la participación de los perros de agua, ya que en esta ocasión aproximadamente entre niños, mujeres y hombres  fueron 40  participantes.

Comentarios en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *