Inicio / OPINION / El Psicólogo Interior / Recordando el Día de San Valentín

Recordando el Día de San Valentín

Haremos una reflexión para esta fecha especial, o tendríamos que esperar un año para volver a hacerla, y dado que esta servidora entiende que uno no debe dejar lo importante para luego, aquí les comparto al respecto:

No debería existir una fecha para celebrar el amor, puesto que este debiera celebrarse todos los días, a cada momento, pero aprovechando que lo hay, de esta fecha se vale uno como pretexto para bien expresar nuestras emociones, que erróneamente nos reservamos, sobre todo si la persona es de carácter tímido, callado, discreto, etc. Saber expresar lo que sentimos es fuente de salud, y podemos extender esto a cada día del año, como un cumpleaños, porque celebrar un día cuando hay que celebrar la vida todos los días, así es que hoy, un par de días después, también se puede celebrar el amor y la amistad.

La siguiente reflexión más importante es: porque encasillar el amor en determinadas clasificaciones: amor de pareja, amor de amigos, amor platónico, amor de niños, amor de a ratos. Si el amor, aunque con muchas caras, es uno solo, pero probablemente nuestra percepción es limitada y solo vemos lo evidente y lo inmediato. Y sin embargo el amor esta hasta en donde no somos capaces de concebirlo.  Quizás es parte de nuestro trabajo como seres humanos, aprender a despertar esa humanidad que muchas veces esta adormilada.

san-valentin+Me gusta compartir que el amor no crece con el tiempo, cuando uno ama profundamente lo que sucede es que la percepción de la persona se ha ampliado. Generalmente, a mayor amor a alguien, mayor aceptación, así, como esa persona es, sin querer cambiarla. Ese es el privilegio de los buenos amigos y, también, un termómetro excelente para reconocer que tanto amamos.

Tengo claro que uno no puede dar aquello que no tiene –ni tampoco aquello que no sabe que tiene, aunque lo tenga-, si quieres dar amor, debes tenerlo primero para poder compartirlo, ya que de otra manera solo será una necesidad que alguien te ame y tú experimentaras más miedo que amor, más necesidad que amor.

Tenemos que ser y tener en abundancia aquello que queremos dar a los otros. Si somos capaces de amarnos, afortunados aquellos que nos tengan.

Podemos saber que nos amamos a nosotros mismos, cuando dejamos de permitir abusos de los otros, y aunque sea del sujeto de mi afecto. Sabemos que nos amamos mucho cuando actuamos como pensamos y dirigimos nuestros pasos hacia lo que queremos sin dañar a terceros.

Por el contrario, debemos dudar de nuestro amor propio si dejamos de aceptarnos como somos, si nos criticamos constantemente o nos culpamos por hechos del pasado.

Monitorear nuestra conducta es algo que debemos direccionar hacia el crecimiento del amor propio, porque entre más te ames y te aceptes a ti mismo, en la misma medida lo harás con los demás.

Te invito a darte un gran abrazo y regalarte aceptación incondicional, después de todo solo tú has estado contigo en cada momento de tu vida, si estás leyendo esto –no importa lo que hayas vivido-; tú, eres más fuerte que tus circunstancias. Amate para que puedas amar.

De mi parte un gran abrazo, que tengas excelente semana.

Comentarios en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *