Inicio / CULTURA / A 70 años de constituirse la sección 77 de Atencingo

A 70 años de constituirse la sección 77 de Atencingo

Muchos acontecimientos  han marcado la vida social, política y cultural de un  pueblo, marcando un nuevo rumbo hacia el progreso, por lo que no podemos dejar pasar las pláticas que alguna vez sostuvimos  con Don Úrsulo Valle Morales, que con esa emoción  nos contaba episodios de la lucha sindical y que hoy extractamos en este artículo como un reconocimiento a los  hombres y mujeres que lucharon para conseguir este triunfo del cual hoy gozan las nuevas generaciones de trabajadores del ingenio de Atencingo.

Y orgullosos celebran este gran acontecimiento, como lo es el  70 aniversario de la Constitución del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana Sección 77, cuyo festejo se realizó  el pasado  miércoles 17 de febrero; por lo que  no puedo dejar atrás  las vivencias desde otro enfoque  que vivió don Cándido Gadea, o la elocuencia del Profesor Francisco Larios Benítez, de las charlas con el también Profesor Vicente Lara Lara y por supuesto el amor a su Sindicato que  en sus tiempos libres me platicaba mi amigo Lino Guerrero  Martínez, quien lleva más de 30 años trabajando en el ingenio y actualmente es el Secretario General de la Sección 77 para quien  enviamos un cordial saludo y una felicitación por su atinada administración al frente de este Sindicato, al igual que  a todos  los trabajadores   adheridos a la gloriosa Sección 77.

Hoy a 70 años presentamos esta recopilación de algunos hechos históricos que hemos escuchado durante las Ceremonias  alusivas  a su Aniversario, así como de algunas efemérides obtenidas de un libro por demás interesante titulado: “El Despertar Democrático de la Vida de Atencingo”, de Don Ursulo Valle Morales. 

“17 de febrero de 1946”

La  mañana del domingo 17 de febrero de 1946 todo el pueblo amaneció con un gran regocijo, se sentía muy optimista, por doquier se escuchaba conversaciones  llenas de esperanzas, obreros, campesinos y pueblo en general de Atencingo se sentían felices, diríase que era día de fiesta, que Atencingo celebraba el de la Independencia  Nacional. Era un día especial, un día diferente, era un día que se esperaba como ningún otro día, porque ese  día se verían realizados nuestros anhelos. Este día 17 de febrero, es una fecha  que ha quedado grabada con caracteres imborrables en el corazón de todo el pueblo de Atencingo, porque es la fecha que se escribió con la  sangre generosa y con el sudor de un puñado de hombres y mujeres que con la gallardía de sus ideales y su recia convicción revolucionaria señaló la ruta luminosa y rompió las cadenas que por muchos años oprimieron a los trabajadores y al mismo pueblo, que soportó resignado toda clase de atropellos y explotación.

Serían las 9 de la mañana, cuando hombres, mujeres y niños se dirigen hacia el campo deportivo por órdenes  que se dictaron con anterioridad, para reunirse y formar un solo grupo y esperar la llegada de la comisión que fue a la ciudad de México. Quizá no quedó nadie en  casa, porque  todo el pueblo acudió al lugar de la cita; a  las once de la mañana, la  gente comenzó a dar muestras de alegría, con lágrimas que les nublaba la vista y señalando hacia un solo lugar y a una sola voz exclamaron: ¡Ahí vienen, ahí vienen! , unos  corrieron  a su encuentro, otros permanecieron  en su sitio y hubo  quienes   quizás por la emoción  no se decidían por una u otra cosa.

Era tal la euforia  y aquel entusiasmo  que se sentía en ese instante, que hombres mujeres y niños  lloraban  con tanto  regocijo que reflejaban plena  felicidad.

Con clamores  de entusiasmo  fue recibida la comisión   encabezada por Martín Rivera, Secretario de Organización del Comité Ejecutivo Nacional Azucarero ,el C. Arturo Arcaraz, Senador de la República ,los C.C. Fernando Hernández y Alfonso del Toro del Comité Ejecutivo  Nacional Azucarero, el C. Fidencio  Rodríguez Alvarado, Inspector Federal del Trabajo ,Delegados Azucareros  de las Secciones : 83 de Santa Inés, Morelos; Emiliano Zapata de Zacatepec, Morelos; 62 de la Palma ,Morelos; 23 de El Potrero, Veracruz; el C. Rubén González ; el C. Secretario General del Comité  Ejecutivo de la Industria del Cemento Cruz de Jiutepec, Morelos y un gran contingente de trabajadores de distintas organizaciones del país que atendieron con solicitud atención a nuestro llamado de solidaridad.

Toda esa  masa proletaria de obreros y campesinos  sedienta de justicia, cansada de tanta explotación y víctima de numerosos crímenes, se reunió frente  a las gradas del campo deportivo para celebrar  un mitin inolvidable de emancipación del  que debía de surgir debidamente constituida la sección  del Sindicato de Trabajadores Azucareros.

“EXTRAORDINARIA ASAMBLEA”

Estando reunida la gente, el C. Martín Rivera  hace uso de la palabra para saludar a los asambleístas  y se identifica como Secretario de Organización y Propaganda del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Azucarero y para dar principio a la Sesión solicita  el nombre de algún trabajador para desempeñar  el cargo de Director de los Debates, siendo electo el C. Fidel Cortés. Acto seguido se hizo la presentación de las Delegaciones y se dio  a conocer el orden del programa que consiste en:

Primero.- Disolución del “Sindicato  Blanco” que dirigía Manuel Pérez y que encabezaba Ángel Ruiz como Secretario General.

Segundo.- Nombramiento del nuevo Comité Ejecutivo Local Azucarero.

Al escuchar esos dos puntos a resolver, toda la gente manifestó con aclamación de entusiasmo, contestando  con júbilo al unísono miles de garganta escuchándose  un “ De acuerdo” prolongado. Una  vez aprobado el orden de la Sesión hicieron uso de la palabra  los C.C.  Martín Rivera, el C. Senador de la Republica, el C. Ramón Landeros Rubio, Rufino French, Magdaleno Alarcón, Adalberto García Agilar, Arturo Arcaraz y Feliciano Rodríguez Alvarado. Al terminar de hablar el inspector del Trabajo, en forma amenazante, caminando rápida y bruscamente, con hombres armados con pistola, rifles y ametralladoras, entre ellos iban dos  obreros, llegó Fernando Pérez  hijo de Manuel Pérez, metiéndose entre la multitud  y subiéndose a las gradas y con gritos  fuera de toda corrección  se dirigió a todos los que nos encontrábamos reunidos con amenazas y haciendo el intento de disparar sus armas en contra de todos los asambleístas.

Cuando sus palabras amenazantes se hicieron trágicas porque parecía que el pueblo  inerme iba a ser  acribillado  por los pistoleros que venían con él, pues apuntaban sus armas contra aquella masa    proletaria que se rebelaba  a su explotador, en medio de esa expectación de presagio se escuchó la voz fuerte, oportuna y valiente – “Huy que miedo” – de un  trabajador de nombre Ángel Cerón , inmediatamente una exclamación de burla, de repudio y a  la vez de regocijo se dejó oír de todo el pueblo que pasaba  momentos decisivos y trascendentales, al escuchar  Fernando Pérez el grito volteó hacia arriba  para ver y saber quién lo había dicho , se encontró con que los   trabajadores que estaban en la parte alta  de las gradas estaban  en actitud defensiva dispuestos a contestar cualquier  movimiento. Sus esbirros seguían apuntando sus armas  hacia los  trabajadores  y el pueblo reunido en un acto patriótico,    pero ni un solo hombre se movió de su  sitio, todos permanecieron serenos, heroicos e inmutables a pesar de las amenazas criminales que pretendían disolver  la asamblea por la fuerza.

Las mujeres – esposas, hijas y hermanas – de los trabajadores,  dieron  una muestra de dignidad y valentía ante la provocadora actitud de los sicarios del patrón, con gesto heroico muy digno de la mujer mexicana, no se amedrentaron ante el peligro de muerte, permaneciendo  firmes en su lugar. Este valiente ejemplo de las mujeres  de Atencingo   muy decidido que merece ser descrito  en los anales históricos del proletariado  mexicano, levantó el espíritu     cívico y luchador de los obreros y campesinos ahí reunidos que con una frase irónica y rebelde se impuso a las amenazas del enemigo y en medio de una rechifla ensordecedora y justificada se retiró vergonzosamente Fernando Pérez y su horda de matones.

Si este individuo,  que en  seguida abandonó el lugar donde se celebraba la asamblea entre los gritos de protesta de la gente por haberse  ido a inmiscuir    en asuntos sindicales, por haber ido a faltar el respeto  y por haber  ido con amenazas, consuma el movimiento de hacer uso de las armas que inició, al igual que la gente que le acompañó, probablemente hubiera sido balaceado porque  eran muchos los trabajadores y comisionados que estaban  armados sabiendo que la gente que acompañaba a Fernando Pérez, pistoleros a sueldo por la administración del ingenio, tenían la costumbre de inmiscuirse en las reuniones de tipo sindical y disparar sus armas contra los  trabajadores.

Con seguridad que al mismo instante en que Fernando Pérez y su gente estuvieran  recibiéndolos disparos de los trabajadores, que hubieran sido disparado en legítima defensa, en ese mismo instante hubieran disparado sus ametralladoras y demás armas contra aquella masa  humana compuesta de obreros, campesinos, mujeres y niños, la matanza que se hubiera llevado a cabo en un par de segundos hubiera sido de verdadera consideración. Fue una verdadera estupidez, una irresponsabilidad cometida por este individuo al haberse ido a meter dentro de aquella multitud, por verdadera suerte se evitó una inmensa masacre.

Momentos antes de que diera principio la asamblea, tanto los representantes del Comité Ejecutivo Nacional como la Comisión: el C. Inspector Federal del Trabajo, el C. Senador de la República y otros Delegados de las Organizaciones fueron al interior del ingenio a solicitar al jefe de la fuerza militar para que dispusieran unos soldados a sus órdenes que hicieran acto de presencia  en el lugar que se celebraría la asamblea con el fin de que su presencia sirviera para evitar algún desorden  que pudiera surgir, negando rotundamente la petición, no obstante le mostraron la copia del oficio que giró el C. Jefe  del Estado Mayor de la Secretaría  de la Defensa Nacional el General Othón  León Lobato   para su intervención correspondiente. Los soldados    no salieron del interior del ingenio aun cuando se enteraron de la intromisión de Fernando Pérez y su gente. Estando ya calmados los ánimos de angustia por el percance ocasionado por esos individuos hicieron uso de la palabra varios oradores nacionales y estatales, acto seguido se prosiguió celebrándose la asamblea  con más entusiasmo y responsabilidad hasta constituirse la Sección 77 del Sindicato de la Industria Azucarera quedando integrado el Comité Ejecutivo como sigue:

Magdaleno Alarcón, Secretario General; Fernando Ruiz , Secretario de Organización y Propaganda; Fidel Cortés, Secretario de Correspondencia y Acuerdos; Silviano Gil , Secretario de Estadística y Tesorería; Gonzalo Soriano, Secretario de Asuntos Técnicos, Agrícola e industrial; Pablo Vázquez, Secretario de Conflictos del Campo; José Lima, Secretario de Conflictos de Fábrica y Taller; Adjuntos: Benito Urruzquieta, Tomás Ocampo, Úrsulo Valle, Antonio  Aragón, Rodrigo Lima, Sergio Tlaseca y Miguel  Ávila.

Por acuerdo de la  asamblea el C. Martín Rivera, les tomó la protesta de ley a los electos y éstos la rinden ante los presentes que con entusiasmo y aplausos dieron muestras de aprobación. Antes de terminar la sesión hicieron uso de la palabra los C.C. Feliciano  Rodríguez  Alvarado, Rufino French, Prisco Sánchez, Celso Aragón, líder de la Unión Agraria el C. Vigueraz, Secretario General de la Industria del Cemento, Magdaleno Alarcón, Adalberto García Aguilar y demás Delegados que vinieron acompañando a la comisión.

Aún nos encontrábamos reunidos en el campo Deportivo cuando llegaron dos automóviles con policías y soldados armados con ametralladoras y carabinas  procediendo a registrar a los ahí reunidos y acto seguido se dirigieron al ingenio. Este fue un día inolvidable para el pueblo de Atencingo lleno de zozobra por las arbitrariedades de Fernando Pérez y sus pistoleros y llenó de felicidad porque al fin se había logrado quitarnos  el yugo del capitalista.

¡El derecho legítimo del trabajador había triunfado de la soberbia , incomprensión y amenazas del capitalista representante del americano         Guillermo Oscar Jenkins.

 Cronología

1946   17 de febrero.- Constitución de la Sección 77 del Sindicato de Trabajadores de la Industria Azucarera y Similares de la República Mexicana (STIASRM)  de Atencingo, Chietla. 

22 de mayo.-  Como consecuencia del movimiento realizado para constituirse el Sindicato  de Trabajadores Azucareros de Atencingo, se llevaron a cabo venganzas en contra de los trabajadores, tal es el caso de la  muerte del C. Jesús Herrera quien fue acribillado  a balazos a las 10 de la noche por un trabajador inconforme  quien  se dio a la fuga,  quedando impune este delito. 

20 de junio.-  A las 4 de la mañana, manos criminales al servicio de la Empresa, provocaron un incendio  en el Departamento de Envase,  consumiendo toda la producción de azúcar, arrasando las bodegas de almacenamiento. Este siniestro fue sofocado en tres días por los  Cuerpos de Bomberos de Puebla y de Cuernavaca, Morelos.

31 de agosto.- A las 10 de la noche, fueron balaceados   en Atencingo, Fernando Ruiz y José Lima, falleciendo en pocos minutos José Lima. Obreros y campesinos tomaron justicia por su propia mano, colgando a  uno de los asesinos  en  un asta bandera del campo deportivo donde se celebró seis meses antes la Asamblea. 

1947      1º de septiembre.- Es inaugurada la Cooperativa de Consumo, teniendo como finalidad esta tienda la  de frenar el comercio, vendiendo a precios muy rebajados los artículos de primera necesidad  para beneficio de las familias de obreros, campesinos  y pueblos circunvecinos. 

1948      15 de enero.- Toma posesión como Diputado Local por el VI Distrito el líder  de la Sección  77 Adalberto García Aguilar. 

2 de febrero.- Cae abatido en una emboscada el C. Rosendo Campos, quien debiera tomar posesión como Presidente Municipal  Constitucional de Chietla el 15 de febrero de ese mismo año. 

Ante los problemas sociales tanto para la Presidencia de Chietla, como de Izúcar de Matamoros , se acuerda nombrar Concejos Municipales en estos dos lugares, ocupando el cargo militares, recayendo en Chietla el nombramiento  como Presidente  del Concejo el Gral. Ignacio G. Angulo Varela.

17 de febrero. Para conmemorar el Segundo Aniversario  de la Constitución de la Sección 77, es inaugurado en Atencingo, Chietla,  el Cine “Azucareros Sección 77” (Mejor conocido como Cine “Lázaro Cárdenas”), siendo inaugurado por  Fernando Amilpa Secretario General de la CTM y Martín Rivera  Secretario de Previsión   y Servicios Sociales.

5 de mayo (jueves).- Zafarrancho en Atencingo, Chietla,  fue un verdadero  combate  a balazos  el que sostuvieron dos grupos por dificultades  de la posesión de terrenos; el grupo minoritario lo encabezaba Maximino Sánchez  y el otro era  de los miembros de la Sección 77  de la Cooperativa Ejidal de Atencingo. (SAFB) 

6 de mayo.- Después del combate de ayer en Atencingo, Chietla,  se presentó el General Ernesto Higareda del 7ª Regimiento de  caballería  con asiento en la población de Atlixco, levantando el campo de heridos  y efectuando  numerosas detenciones  el día de hoy. (SAFB) 

1949      7 de enero.- El líder sindical de Atencingo, Adalberto García Aguilar, es asesinado cobardemente por los enemigos constantes de la Sección 77.

1950      27 de mayo.- Es asesinado a balazos en plena vía pública en Atencingo el C. Ismael Ramírez por pistoleros  a sueldo.

17 de julio.- Por Decreto del H. Congreso Local siendo Gobernador Constitucional del Estado el C. Fausto M. Ortega fue Elevado  a la Categoría de Junta Auxiliar  del Municipio de Chietla, el poblado de Atencingo tomando Posesión como Primer Presidente Auxiliar  el C. Avertano Guzmán para el periodo 1961-1963, por el Comité Local de la Sección 77.

26 de septiembre.- Don Antonio Cué Lozaiga , Gerente del Ingenio de Atencingo S. A. ubicado en Atencingo, Chietla, hizo entrega a los trabajadores de dicho ingenio, del terreno para la construcción de las casas en propiedad de los trabajadores azucareros; contando para ello como testigo de honor con la presencia del C: José María Martínez, Secretario General  del Comité Ejecutivo Nacional Azucarero.

1970      17 de febrero.- Al celebrarse el XXIV Aniversario  de haberse  constituido la Sección 77 de Atencingo, se llevó a cabo la colocación de la Primera piedra de lo que será la Unidad habitacional “Lic. Gustavo Díaz Ordaz”. A este acto asistieron como invitados  el C. Dr. y Gral. Rafael Moreno Valle Rosas, Gobernador Constitucional del Estado de Puebla, quien fue designado para colocar la simbólica  piedra. Don Everardo Gallardo Jr. , en representación del C. Fidel  Velásquez Secretario  General de la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y el C. José María Martínez, Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional Azucarero.

1971      17 de febrero.- Con motivo de” Las Bodas de Plata” de haberse constituido la Sección 77 de Atencingo, acudió el Lic. Luis Echeverría Álvarez  Presidente de la República a la Inauguración  de la Colonia Obrera “ Lic. Gustavo Díaz Ordaz”, así como a la entrega de casas habitación a los trabajadores de la Sección 77, siendo acompañado por el Dr. y  Gral. Rafael Moreno Valle Rosas , Gobernador  del Estado de Puebla; el C. Fidel Velázquez, Secretario General de la Confederación de Trabajadores de México(CTM) ; el C. José María Martínez, Secretario General del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Azucarero; el C. Blas Chumacero, Secretario General de la Confederación  de Trabajadores de Puebla ; el C. Martín Rivera, invitado personal a quien  se le debe gratitud por la labor que desempeñó para que se constituyera la Sección 77.

Posteriormente el Presidente de la República Lic. Luis Echeverría Álvarez fue invitado al banquete en su honor en la cancha “San Pedro”, amenizando este acto la Orquesta “Azucareros” y la Sonora “Bacardí ”; así como un mariachi del estado de Morelos.

Seguramente nuestros amigos lectores tendrán más  acontecimientos por compartir, así como quedan más datos por investigar, falta  mucho por escribir sobre la historia de la Villa de Atencingo, quedando el compromiso de compartirles otras páginas de los acontecimientos que han contribuido a su desarrollo.

Comentarios en Facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *