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La terrible explosión de 1971 en Izúcar de Matamoros

Aún está presente en mis mente,  aquella mañana del día lunes 15 de febrero del año de 1971,en mi caminar hacia mi querida escuela para cursar el Tercer Año de Kinder en Santo Domingo; todo era bullicio, el ir y venir de la gente que como cada lunes acudía puntualmente a realizar sus compras, por ser día de Plaza;  las calles de Reforma, Hidalgo, La Tijera, La Ocampo,  Niño Perdido, Reforma,  Benito Juárez y 5 de Mayo  hacían  la Plaza más grande de toda la Mixteca.

Los  comerciantes del Estado de México, Tlaxcala, Oaxaca, Morelos y Guerrero se daban cita para vender su ropa, trastes de peltre , de aluminio y artesanías; sin faltar nuestros comerciantes de municipios y lugares cercanos, como los comerciantes de ropa, rebozos y zapatos de San Martín Texmelucan; frutas y verduras de la región de Atlixco, así  como los artesanos de barro que vendían sus ollas, cazuelas y jarros de Cohuecan, ubicados en la calle 5 de mayo; los petates y tenates de Calmeca, los quesos y crema de la región de Chiautla , así como la Jamaica; pescado fresco, en especial la mojarra proveniente de la Laguna de San Juan Epatlán , así como cestería; frutas de temporada como mango, mamey y zapote  de nuestros barrios y un sinnúmero de objetos, animales y enseres que se comerciaban anunciando sus productos.

Así era el escenario que de pronto fue interrumpido por un connato de incendió en la ferretería  del Señor Emeterio Martínez (ubicada  en la Calle Reforma, contra esquina del Callejón Niño Perdido, en donde por muchos años después fue la Tienda de Abarrotes La Greca, después  la Tienda del IMSS y actualmente  la tienda BBB y la parada de las Combis Urbanas) en donde rápidamente se propagó alcanzando las flamas una considerable altura; provocando inmediatamente el pánico entre la gente, pues no era para menos, había vehículos que transportaban  la mercancía cerca del incendio  por lo que una medida de seguridad para evitar mayores males fue pasar sobre los puestos, aplastando todo cuanto en su paso se interponía, a menos de 100 metros  estaban 2 tortillerías  sobre la calle Benito Juárez que se abastecían de gas, por lo que se temía fueran a provocar una explosión.

Se dejaron escuchar las campanas de Santo Domingo avisando a toda la población de una tragedia; la emergencia hizo que a los niños  de aquel entonces estudiantes del Kinder de Santo Domingo nos enviaran a nuestras casas, por lo que todavía sin saber a ciencia cierta me dirigí a ella, a la casa de mi abuelita Guadalupe Armenta Viuda de Campos,  ubicada  en Reforma No. 2, a tan  solo  2 casa distante del incendio, pensando en mi Mamá, Paula  Campos Armenta y en Valentín, mi hermanito en aquel entonces.

incendio-poncho-2Un Día antes habíamos festejando su cumpleaños en la Ciudad de Puebla, por lo que tomé esa fecha como referencia. A mis escasos 5 años,  no comprendía la magnitud de esta catástrofe, hasta que el suelo se cimbró, era la primera explosión que  se producía  causa de tanques de gas y tanques de hidrógeno y acetileno que vendían en la ferretería, aunque se hablaba de que también pudo haber sido dinamita; por lo  que en mi  desconcierto solo quería llegar a mi casa, cuando me detuvo mi vecino y tocayo Don  Alfonso Rebollar, quien en aquel tiempo tenía su Cantina  a un par de casas de la Explosión, tranquilizándome diciéndome que mi Mama y mi hermanito me andaban buscando y que me llevaría con ellos, que ya estaban a salvo; por lo que me llevó a su cara ubicada en la calle 5 de mayo;  todo era caos, corredero  de la gente,  más explosiones y abandonando su casa ante el temor de una tragedia,   bien que recuerdo como  el impacto de la  explosión  aventó  literalmente a mi Tío Don Rafael Armenta Ruiz  ( quien vivía junto con su familia en una casa junto a la ferretería) hasta un árbol de Trueno; quedando inconsciente y milagrosamente sobrevivió a esta tragedia.

Fierros retorcidos, tanques  de gas reducidos a una masa metálica, que volaron por los aires y que uno de ellos cayó en mi casa,  vidrios de puertas y ventanas rotos, cortinas metálicas y puertas retorcidas; bueno hasta un riel metálico salió volando por los aires con tal fuerza  que cayó hasta el  Parque Pavón ocasionando solo daños mate-riales a una de las bancas sin que ninguna persona sufriera daño; sin embargo  ante el temor de otras posibles explosiones, la gente corrió hacia los cerros, hacia los campos y otras poblaciones,  temerosos  de más tragedias. Ya que en aquel tiempo solo existía la Delegación de Cruz Roja, no había bomberos en Izúcar de Mata-moros, ni otra corporación; por lo que para apaciguar el fuego tuvieron que venir Bomberos de Atlixco y de la Ciudad de Puebla; así como el Ejército Mexicano para acordonar el área. Fue una Noticia que trascendió a Nivel Nacional e Internacional,  toda vez que en el Noticiero 24 Horas de Jacobo Zabludowski se dio a conocer, así como medios internacionales. Dio la vuelta al mundo esta tragedia. Como en el diario  El Vanguardia de España, daba la terrorífica Noticia de 6 muertos y 40 heridos era el saldo hasta el día miércoles 17 de febrero de ese año.

A raíz de Esta tragedia que ocasionó  pérdidas humanas y cuantiosos daños materiales, el Club de Leones de esta Ciudad donó un Camión de Bomberos para que en caso de un siniestro se actuara rápidamente; así como también en este mismo año de 1971, se fundó Recate y Primeros Auxilios, Delegación  Izúcar de  Matamoros, bajo la Dirección de Don Max Yáñez y que durante su administración como Presidente de esta Institución se encargó de comprar una Ambulancia , la cual fue bendecida en aquel entonces por el Sr. Cura Don Gilberto Balbuena Sánchez (por quien  pedimos una Oración por su pronta Recuperación de Salud). Actualmente esta Institución de Rescate y Primeros Auxilios la dirige nuestro estimado amigo el Ing. Adán Rincón Pacheco.

Hasta aquí la Crónica de aquel lamentable accidente ocurrido aquella mañana del día lunes 15 de febrero de 1971, seguramente muchos nombres  y anécdotas quedan pendientes acerca de este lamentable hecho, pero  esta es parte de la historia  que vivimos los izucarenses para el conocimiento de las nuevas generaciones. Una tragedia que sirvió para hermanarnos como pueblo,   enfrentarnos a los retos y crear una cultura de protección civil.

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  1. Lo unico que yo puedo desir que mi TIO MAURO TOLEDANO MURIO EN ESA TRAJEDIA

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